Más de cien chicos y chicas crean una gala teatral en beneficio de la asociación granadina que promociona la donación de médula ósea y la lucha contra el cáncer infantil.
En demasiadas ocasiones se repite que la juventud no se interesa por nada, que vive pendiente del móvil y que sus aspiraciones se reducen, en muchos casos, a ser influencers. Quien lo afirma quizá ha olvidado —o idealizado— su propia adolescencia. Basta con escucharlos, dejarles expresarse y darles espacio para que tomen las riendas, para comprobar que tienen mucho que decir y aún más que aportar.
Eso es precisamente lo que demuestra la Escuela de Teatro Remiendo, cuyos siete grupos de jóvenes, impulsados por sus profesoras Marta Píriz y Eva Rubio, han creado una gala teatral benéfica que se celebrará el 20 de febrero, a las 20:00 horas, en el Espacio Escénico de Maracena, en colaboración con el Ayuntamiento. Entradas disponibles en Redentradas.com
El espectáculo, titulado ‘Onírico’, tiene un objetivo claro: recaudar fondos para “Héroes hasta la Médula”, una asociación granadina sin ánimo de lucro que desde 2016 promueve la donación de médula ósea y apoya la lucha contra el cáncer infantil. Una propuesta que une cultura y compromiso, demostrando que el teatro también puede ser un puente con la comunidad y una herramienta de transformación social.
La gala se estructura en dos partes. En primer lugar, las actrices y actores ofrecerán un homenaje a todas las personas que forman parte de esa red imprescindible que cuida, atiende, investiga y acompaña a quienes atraviesan una enfermedad y a sus familias. A continuación, el público podrá disfrutar de una adaptación propia de ‘Historias mínimas’, obra teatral de Javier Tomeo, en la que también participan jóvenes del taller municipal de teatro de Maracena, dirigido por Mario Ruz.
La historia nos lleva a un universo donde sueño y realidad se entremezclan: cuatro ancianas, amigas de toda la vida, se reúnen una vez al mes frente a un acantilado para ver el atardecer y hablar de sus sueños. Al despedirse, imaginan qué ocurriría si pudieran encontrarse dentro de ellos… y esa idea se convierte en realidad, dando paso a un mundo onírico lleno de fantasía, autenticidad y verdad.
Porque, como recordó Shakespeare, “estamos hechos del mismo material que los sueños”. Y en Maracena, esos sueños —además— se convierten en solidaridad.
